La piel es el órgano más grande del cuerpo y también es bastante delicada.

Sabías que, se necesita tiempo para deteriorarla, pero también tiempo para recuperarla.

Es necesario no salir al sol sin protección. Es necesario aplicar una crema solar con un SPF que esté adaptado a tu tipo de piel y repetir la aplicación de manera regular. También es recomendable, que no exponerse al sol durante las horas de más calor del día.

Algunas recomendaciones:

Primero la piel debe de estar limpia para así lograr una piel sana. Es el elemento más básico para cualquier rutina de cuidado, además de que elimina el exceso de suciedad, los contaminantes y los aceites.

  • Para una piel muy seca, puedes utilizar un limpiador cremoso.
  • Para una piel sensible, productos libres alcohol, ya sea cremoso o no.
  • Para una piel graso, un limpiador ácido, que funciona muy bien para eliminar la el exceso de grasa y que puede obstruir los poros.

No olvides de hidratarla bien, eso implica beber agua ya que ayuda a eliminar las impurezas de la piel.

Es importante mantener una dieta sana, sin los ácidos esenciales, las células de la piel y las membranas de protección no puede funcionar adecuadamente. Sin está protección, la piel termina expuesta, deshidratada y con tendencia a producir un tipo de grasa más dañino, dejando la piel seca, inflamada y manchada.

La protección solar, es muy importante ya que ayuda a protegerse de enfermedades como el cáncer de piel, también estás ayudando a prevenir los signos del envejecimiento  cutáneo que provienen de la exposición solar.