Con duros y sentidos discursos como los de Oprah Winfrey o Nicole Kidman pero también con ácidos chistes como los del presentador Seth Meyeres, la 75 edición de los premios que organiza la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) pasará a la historia, no tanto por sus ganadores como por la denuncia y condena pública de las agresiones sexuales a las mujeres.

La gala llegó precedida por una alfombra roja en la que prácticamente la totalidad de los artistas vistió de negro, como protesta por el acoso sexual, pero la crítica contra el machismo continuó durante toda la gala al calor de los movimientos "Me Too" ("Yo también") y "Time's Up" ("Se acabó el tiempo").

Oprah Winfrey, ganadora del premio honorífico Cecil B. DeMille, fue una de las más tajantes al dirigirse contra "los hombres poderosos y brutales" que han dominado el mundo durante mucho tiempo: "Su momento ha llegado. Se acabó el tiempo".

"Tenemos por delante un nuevo día y cuando finalmente amanezca ese nuevo día será gracias a muchas mujeres, muchas de las cuales están en esta sala, y muchos magníficos hombres que van a luchar unidos para garantizar que llegue el momento en el que nadie tenga que decir, nunca más, 'yo también'", finalizó Winfrey con pasión ante un público puesto en pie.

La noche comenzó con humor ácido gracias a los venenosos dardos enviados por el maestro de ceremonias, Seth Meyers, que salió airoso de la compleja tarea de abordar con chistes los escándalos sexuales de Hollywood.

"Buenas noches, damas y los caballeros que queden", dijo nada más aparecer en pantalla.